miércoles, 18 de marzo de 2015

Poemas de doble filo

Cuenta la leyenda que uno, dos, y tres,
y esperan las sirenas el ninonino otra vez.

La luna del coche no está hecha de miel,
ni el gato que lo alza la quiere poseer.

Si la leche no siempre es espectacular,
tampoco su color blanco es fácil de apuntar.


lunes, 12 de enero de 2015

La alarma de Granada

Que bonita es la alarma de Granada.
Como señaliza sus colores.

Que bonita es la alarma de Granada.
Como suena en sus labores.

Nino nano, nino nano.
Que bonita es la alarma de Granada.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Un marinero jodido

El marinero observaba desde lo alto del acantilado. Aquel que antaño cortaba las olas con su velero, ahora esperaba que el mar se rompiese contra las rocas. Perdido y desorientado, huérfano de ningún faro que le ilustrara donde ir, cómo levantarse, o cuando desvanecer. Amarrado a la última copa de agua salada; a un paso del abismo, y dos de la liberación.

Un marinero jodido por despreciar el futuro, y astillado por enamorarse del pasado. Ahora, solo queda esperar. La ola más violenta pronto llegará, capaz de quebrantar todo su cuerpo y alma en un suspiro.


domingo, 12 de octubre de 2014

La receta del señor

Aquella receta era sencillamente majestuosa; brownie de chocolate sobre un lecho de helado de vainilla semifrío, mezclado con galletas oreo desmenuzadas, y cubierto con un ligero baño de caramelo. Ni pochar, ni hervir, ni nitrógeno líquido, ni demás sandeces culinarías.

Esa, sólo esa, era la receta del señor.

martes, 2 de septiembre de 2014

Le traje el traje

- Oh, mi majestad, la fiesta es de aquí una hora, ¿Aún no se ha vestido?
- No, mi vasallo, aún no me trajo el traje.
- Perdone mi majestad, pero sí que traje el traje, hace como dos horas, y se lo di al paje.
- Mi vasallo, a mi el paje no me dio ningún traje.
- No lo entiendo majestad, juro por mi padre que traje el traje y se lo di al paje.
- Mi vasallo, aquí no ha venido ningún paje a traer el traje. ¡Que venga el paje!
- Señor, soy el paje. ¿Qué sucede?
- Paje, me dice mi vasallo que usted tiene mi traje.
- Exacto, señor paje, yo le di el traje hace dos horas, ¿No se lo dio a su majestad?
- Mi majestad, efectivamente, su vasallo me trajo el traje hace dos horas y poco después se lo traje.
- No puede ser paje, aquí no hay ningún traje.
- Me temo mi majestad que sí que se lo traje, era de color azul, como de encaje.
- Pues alguien ha robado el traje, ¡Sabotaje!
- Mi majestad, no se enoje, no se altere, y espere. Seguro que encontramos el traje antes de que empiece la fiesta de su homenaje.
- Pues si en unos minutos no encuentran el traje, os envío de viaje, vasallo y paje.