martes, 6 de abril de 2010

Vendiendo bragas

Oiga, ¡bragas a un euro! ¡Que me las quitan de las manos! Mire señora, mire. Mire que bragas, que tacto, que maravilla. De todos los colores, azules, rojas, blancas, y con dibujos modernos. Las que se llevan ahora. ¡Mire que bonitas! Que acabados, que costuras, madre mía; que coquetas y seductoras. No las puede dejar escapar. ¡Que me las quitan de las manos! Que su novio le mirará con unos ojazos, que no se podrá resistir. ¡Un euro! ¡Un euro! Y que no estamos locos, es que somos de un generoso que no es normal. Aproveche, aproveche, que esto no se ve todos los días. Mire, mire. Mire estas de color crudo; madre mía, que preciosidad, que alegría para su cuerpo. Que estas ofertas no se pueden dejar escapar, que lo digo yo, y lo dicen en la China: estas bragas, son cosa fina.
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