lunes, 22 de febrero de 2010

Libro Viejo

Es difícil ser libro cuando te ha tocado una cubierta poco atractiva. Eso debía ser lo que pensaba un pobre ejemplar que llevaba décadas en la estantería de aquella vieja librería, sin que nadie ni siquiera osara echarle un vistazo. Pasaban las estaciones, los años, pero ningún cliente se acercaba; el pobre libro seguía ahí. Llorando sobre su cubierta.

Pero un buen día, una joven entró en la librería; a ojear, más que nada. Comenzó por literatura clásica. Después filosofía. Literatura española. Y así, hasta llegar a esa vieja estantería repleta de libros en “liquidación” –desafortunada palabra para alguien que simplemente ha sido juzgado por su cubierta-. Nuestro libro, observaba inquieto a la chica. -¿Será mi primera vez?-. Después de sacudir el polvo de muchos libros, la joven cruzó su mirada con nuestro libro; lo cogió entre sus manos, y le dedicó una pícara sonrisa. Era lo que buscaba.

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