miércoles, 3 de marzo de 2010

Brindis al pistacho

Pistacho, pistatxo, pistache, pistazie, etc. Sea de donde sea, se diga en el idioma que se diga, el pistacho es único. Todo en si es especial. Es curioso y misterioso; guardando su fruto dentro de su cáscara, pero dejando ver una parte. Como sugiriendo. Sin duda, todo un seductor.

Algo debe tener este fruto que engancha; hasta su nombre es diferente, tiene algo especial. Su sonoridad es peculiar, incluso Antònia Font ha sabido explotarla en muchas de sus canciones. Porque no es lo mismo que cacahuete, pipa, quico, o garbanzo. No. Pistacho, es pistacho. Un fruto con carácter, con fuerza, con personalidad. Pero dentro de su comunidad, no hay ninguno igual al otro. Los hay extrovertidos, abiertos, con soltura; otros tímidos e introvertidos; verdes o amarillentos; grandes y pequeños. Se comen crudos, tostados y salados, en helados, e incluso se hacen sabrosas salsas

Por esa razón, solo me queda felicitar, elogiar, y hacer un brindis por los pistachos.
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